escolios de un 09-11
September 11, 2007
Esta madrugada aterrizamos en NY, un 11 de septiembre, 6 años después de aquel día. La ciudad está completamente gris y llueve a cántaros. La humedad, mezclada con la paleta blanco y negra de la atmósfera, evoca tristeza colectiva. Todavía recorre en mi la extraña sensación de estar sobrevolando esta ciudad, esta mañana, y aterrizando…6 años después.
Desde el techo de mi apartamento se ve el espacio que alguna vez ocuparon las dos torres, ahora brevemente habitado por una gran torregrúa naranja que emite destellos rojos desde la punta. La lluvia incrementa y quedan solo algunos paraguas negros en la acera. Toda la ciudad se resguarda y se silencia un poco. Algunos carros de bomberos realizan la habitual pasarela de sirenas sonoras…y truena.
Pronto comienza a aclarar, cambia el clima de un momento a otro. Siguen sonando las campanas de las iglesias que marcan las dos de la tarde y hacen juego con el ruido de mi lavadora que se encarga de que pueda salir decentemente esta semana a la calle. Viene a mi mente Juan Mario, quien estaba acá hace seis años, en un viaje de trabajo, más exáctamente en un “road show” para conseguir más deuda externa. Se enteró de lo ocurrido porque lo llamaron desde su oficina en Bogotá, de no ser así hubiera seguido durmiendo en el hotel, una media hora más, sin enterarse. Me asombra todavía pensar que lo primero que hizo fue ir a lavar su ropa. “Tal vez nos vamos a quedar bloqueados por varios días en esta ciudad y no puedo estar sin ropa limpia!!”…pensó. Después fue a comerse una hamburguesa gigante, no recuerdo a qué lugar. Ese es Juan Mario.
Martín también estaba acá ese día. Decidió documentar por su propia cuenta lo que estaba pasando, porque lo asaltaron dudas frente a la calidad y veracidad de la información que le estaban transmitiendo las grandes cadenas de televisión. Documentó por medio de imágenes los sentimientos de las personas y colgó su información en la web: 911.crearium.com. Sus testimonios fueron transmitidos por BBC Mundo… Desde ese día Martín no era el mismo y me atrevo a afirmar que sus proyectos e iniciativas se alinearon cada vez más con sus objetivos esenciales de vida.
Hoy me tomé el día para lavar la ropa (en honor a Juan Mario), poner la casa en orden (en honor mío) y reflexionar (en honor a Martín)…
…veo la ciudad desde la ventana del apartamento y, por hoy, no soy parte de ella.



