En mis sueños veo un país que deja de ser una “olla de presión” (o de depresión) para convertirse en una “joya de expresión”. Un país de soñadores recursivos e inventivos, con millones de historias que contar, debe tener alguna posibilidad de evolución rápida o salto cuántico en este mundo digital, en esta nueva economía del contenido y el entretenimiento.


mandala113_var_baja
imagen: camillionaire studios (inspiración Andrea García)

Se está hablando del fin de la industrialización y del surgimiento de la clase creativa; el paso de los “steampunks” a los “cyber punks”, de los “consumers” a los “prosumers”, de la vieja masa obrera-industrial a los nuevos habitantes de la era digital. La principal herramienta de esta transición: la desconcentración del acceso a los medios de comunicación (una nueva revolución quizá de la misma magnitud pero exponencialmente más veloz que la que se llevó a cabo con la llegada de la imprenta).

Berlín, epicentro de devastación de la segunda guerra mundial, es hoy la cuna de la cultura contemporánea de Europa. Me atrevería a decir que ninguna ciudad del viejo continente se le equipara en su voltaje cultural. Entre tanta destrucción, violencia y desesperación, se incubó también allí el potencial para la creación. Potencial que ahora, en tiempos de paz, se está manifestando con toda su fuerza en forma de expresión cultural. La expresión es catarsis, catarsis pura.

Este país nunca ha tenido ventaja comparativa alguna ni en agricultura, ni en industria. Es clarísimo: nuestro hermoso y montañoso relieve, la falta de infraestructura, el aislamiento de Bogotá (Tibet latinoamericano), la jamás realizada reforma agraria, los costos de transporte, sin fin…  Con la llegada de la economía de servicios comenzamos a sacar un poco la mano y a mostrar que podíamos generar valor, llegan los callcenters, datacenters, comienza la “nueva conquista” a través de las compras de bancos y proveedores de telecomunicaciones. Hasta una ciudad como Cali se convierte en “hub” de servicios médicos – especializándose en operaciones de senos y nalgas, tan común por allá como el sancocho de gallina.

Después de tantos años de tanta guerra y de tantos bandos, entre tan ardua dualidad, en medio de tan vil desesperación, Colombia es puro potencial para sanar. En el ámbito de la creatividad, el terreno está más fértil que nunca y las herramientas para sembrar están ya a nuestro alcance. Los medios dejaron de ser controlados por unos pocos (o por lo menos eso creemos, y en eso se basa mi sueño además… si no es así avísenme para dejar de soñar). Tenemos además uno de los pools genéticos más diversos, con una mezcla bastante contemporánea, entre etnias de varios continentes. Hasta el punto que podría afirmar que, junto con Brasil, este país presenció un mestizaje sin igual en los demás países de América Latina.

Los jóvenes tienen la fuerza para cambiar el destino de nuestro país. Son ellos quienes pueden ayudarnos a salir en una nueva dirección. Más livianos de bagaje emocional y con la energía creativa (la misma energía sexual) a flor de piel, los jóvenes son manantiales burbujeantes de catarsis y expresión.

En un estado de represión y falta de oportunidades como el de la actual “seguridad democrática”, todo este potencial de energía creativa se materializa en embarazos prematuros, violaciones, y actos de violencia de todo tipo. En el imaginario colectivo el líder entre los jóvenes se define por un poder otorgado por las armas y la peligrosidad de cada ser.

Pero viajando por este país, en medio de los lugares más “calientes” me he encontrado con jóvenes de una creatividad excepcional: cantantes, raperos, break-dancers, escritores y poetas, artistas de la vida sin igual. Son jóvenes con tanta pasión y poder que inspirarían a otros a cambiar sus rumbos más rápido de lo que dicen que tarda en repartirse la famosa e inventada gripa de las aves y los cerdos. Son jóvenes que han encontrado una manera de materializar su vocación y de sanar su corazón a través de la música, la animación, el audiovisual, las artes y la expresión.

Uno de los problemas radica en que se nos ha convencido de que si no somos Juanes o Shakira, la música no es una opción de vida. Pero esa es la visión del viejo mundo, dominado por las cuatro monstruosas disqueras, que se encargan de controlar la puerta del talento a su antojo y discreción y de acaparar las utilidades de la creatividad. Esa era la visión de la era industrial. Estamos ad portas de una nueva posibilidad, en un momento en el que muchos podremos comenzar a expresar todo eso que tenemos en el corazón, y además vivir de eso!! La nueva visión nos dirá: las audiencias se globalizaron, se esfumaron las barreras geográficas, se reunieron de nuevo las tribus a compartir sus afinidades, se hizo posible de nuevo la diversidad en la unidad.

Algunos pasos se están dando que son dignos de aplausos y ovación. El Ministerio de Cultura, de la mano con el Sena, está sembrando unos primeros nodos hacia esta era de la expresión: los Lasos (Laboratorios de Sonido) que son centros de formación y producción musical en ciudades como Tumaco, Buenaventura, y Quibdo; un programa ambicioso de formación en animación digital, nuevas casas digitales con programas de educación para el mundo real, y un nuevo énfasis en emprendimiento cultural. Y una ciudad como Medellín se la está metiendo con toda a Medellín Digital… Es un avance pero todavía es poco.

Para la fortuna de todos, personas visionarias están llevando a cabo experimentos novedosos que independiente y silenciosamente comienzan ya a expandir sus raíces y sus tallos, mostrando nuevos rumbos y posibilidades. Experimentos de colaboración, que ponen las relaciones antes que las transacciones, donde solo “la idea” es realmente “el jefe”. tvCápsula, Radiocápsula, TrabajadorWeb, Somosmas.org, Hiperbarrio, Dynamo Capital (entre otros) son la evidencia perfecta de que todo lo que conocemos está cambiando, y rápido. (wohooooo que sustico!)

Si tan solo dejáramos ya de implementar políticas represivas de la “seguridad democrática”  y nos permitiéramos dar un salto hacia una “cultura democrática” donde le deleguemos el futuro a los jóvenes cada vez más, donde les facilitemos plataformas para que puedan expresarse y entrar a formar parte rápidamente de esta nueva y dinámica economía de la expresión… Así como Nietzche sólo creería en un Dios que supiera bailar, yo solo votaría por un presidente que ponga a los jóvenes como su principal prioridad.

En mis sueños veo un país que cuenta historias. Un país de jóvenes que cuentan sus historias. Un país de jóvenes que además sanan sus almas contando sus historias. Historias del corazón, desde el corazón del planeta.

*En mis sueños veo también a la señora abundancia, y veo además cómo fluye para todos.*

Por cosas de la vida (esas en las que todo converge para que pase lo que tiene que pasar) terminamos un grupo de 10 jóvenes prosumers colombianos en un desayuno privado con Don Tapscot, el prestigioso futurista y visionario, autor de Wikinomics y de Grown Up Digital.

Acá están los videos de tan hermoso encuentro!

Parte 1 – Introducción de los prosumers y las 10 preguntas que le hicimos a Tapscott (se recolectaron  de prosumers a través de Twitter y Facebook)

Parte 2 – Tapscott responde a nuestras preguntas… habla sobre todo del futuro de la educación!! muy inspirador.

Una foto que tomé en casa de Chino, de cómo crecían nuestros hermosos germinados de alfalfa, en un reportaje de Jeff Huang en Now Public, compartida bajo licencia Creative Commons!!!

mi foto, encontrada por Jeff en flickr por el tag alfalfa sprout…. wow, el poder de los nuevos medios en acción… y, lo mejor, no tuve que hacer nada! :D

cc -Some rights

Um Café com Claudio Prado

December 1, 2007

Brasil es un país que realmente está a la varguardia en muchos temas. Especialmente en lo que respecta a la cultura digital, tomando decisiones importantes hacia la participación, la diversidad, la transparencia y el empoderamiento de los individuos a través de las nuevas tecnologías.

Martín logró entrevistar a Claudio Prado, coordinador de cultura digital del Ministerio de Cultura de Brasi, en su casa, tomando café, tuvieron una conversación interesantísima por más de media hora.

Video de TvCápsula

from aleatoria.wordpress. posted with vodpod