Colombia: J(oya) de Ex(presión)
September 18, 2009
En mis sueños veo un país que deja de ser una “olla de presión” (o de depresión) para convertirse en una “joya de expresión”. Un país de soñadores recursivos e inventivos, con millones de historias que contar, debe tener alguna posibilidad de evolución rápida o salto cuántico en este mundo digital, en esta nueva economía del contenido y el entretenimiento.

imagen: camillionaire studios (inspiración Andrea García)
Se está hablando del fin de la industrialización y del surgimiento de la clase creativa; el paso de los “steampunks” a los “cyber punks”, de los “consumers” a los “prosumers”, de la vieja masa obrera-industrial a los nuevos habitantes de la era digital. La principal herramienta de esta transición: la desconcentración del acceso a los medios de comunicación (una nueva revolución quizá de la misma magnitud pero exponencialmente más veloz que la que se llevó a cabo con la llegada de la imprenta).
Berlín, epicentro de devastación de la segunda guerra mundial, es hoy la cuna de la cultura contemporánea de Europa. Me atrevería a decir que ninguna ciudad del viejo continente se le equipara en su voltaje cultural. Entre tanta destrucción, violencia y desesperación, se incubó también allí el potencial para la creación. Potencial que ahora, en tiempos de paz, se está manifestando con toda su fuerza en forma de expresión cultural. La expresión es catarsis, catarsis pura.
Este país nunca ha tenido ventaja comparativa alguna ni en agricultura, ni en industria. Es clarísimo: nuestro hermoso y montañoso relieve, la falta de infraestructura, el aislamiento de Bogotá (Tibet latinoamericano), la jamás realizada reforma agraria, los costos de transporte, sin fin… Con la llegada de la economía de servicios comenzamos a sacar un poco la mano y a mostrar que podíamos generar valor, llegan los callcenters, datacenters, comienza la “nueva conquista” a través de las compras de bancos y proveedores de telecomunicaciones. Hasta una ciudad como Cali se convierte en “hub” de servicios médicos – especializándose en operaciones de senos y nalgas, tan común por allá como el sancocho de gallina.
Después de tantos años de tanta guerra y de tantos bandos, entre tan ardua dualidad, en medio de tan vil desesperación, Colombia es puro potencial para sanar. En el ámbito de la creatividad, el terreno está más fértil que nunca y las herramientas para sembrar están ya a nuestro alcance. Los medios dejaron de ser controlados por unos pocos (o por lo menos eso creemos, y en eso se basa mi sueño además… si no es así avísenme para dejar de soñar). Tenemos además uno de los pools genéticos más diversos, con una mezcla bastante contemporánea, entre etnias de varios continentes. Hasta el punto que podría afirmar que, junto con Brasil, este país presenció un mestizaje sin igual en los demás países de América Latina.
Los jóvenes tienen la fuerza para cambiar el destino de nuestro país. Son ellos quienes pueden ayudarnos a salir en una nueva dirección. Más livianos de bagaje emocional y con la energía creativa (la misma energía sexual) a flor de piel, los jóvenes son manantiales burbujeantes de catarsis y expresión.
En un estado de represión y falta de oportunidades como el de la actual “seguridad democrática”, todo este potencial de energía creativa se materializa en embarazos prematuros, violaciones, y actos de violencia de todo tipo. En el imaginario colectivo el líder entre los jóvenes se define por un poder otorgado por las armas y la peligrosidad de cada ser.
Pero viajando por este país, en medio de los lugares más “calientes” me he encontrado con jóvenes de una creatividad excepcional: cantantes, raperos, break-dancers, escritores y poetas, artistas de la vida sin igual. Son jóvenes con tanta pasión y poder que inspirarían a otros a cambiar sus rumbos más rápido de lo que dicen que tarda en repartirse la famosa e inventada gripa de las aves y los cerdos. Son jóvenes que han encontrado una manera de materializar su vocación y de sanar su corazón a través de la música, la animación, el audiovisual, las artes y la expresión.
Uno de los problemas radica en que se nos ha convencido de que si no somos Juanes o Shakira, la música no es una opción de vida. Pero esa es la visión del viejo mundo, dominado por las cuatro monstruosas disqueras, que se encargan de controlar la puerta del talento a su antojo y discreción y de acaparar las utilidades de la creatividad. Esa era la visión de la era industrial. Estamos ad portas de una nueva posibilidad, en un momento en el que muchos podremos comenzar a expresar todo eso que tenemos en el corazón, y además vivir de eso!! La nueva visión nos dirá: las audiencias se globalizaron, se esfumaron las barreras geográficas, se reunieron de nuevo las tribus a compartir sus afinidades, se hizo posible de nuevo la diversidad en la unidad.
Algunos pasos se están dando que son dignos de aplausos y ovación. El Ministerio de Cultura, de la mano con el Sena, está sembrando unos primeros nodos hacia esta era de la expresión: los Lasos (Laboratorios de Sonido) que son centros de formación y producción musical en ciudades como Tumaco, Buenaventura, y Quibdo; un programa ambicioso de formación en animación digital, nuevas casas digitales con programas de educación para el mundo real, y un nuevo énfasis en emprendimiento cultural. Y una ciudad como Medellín se la está metiendo con toda a Medellín Digital… Es un avance pero todavía es poco.
Para la fortuna de todos, personas visionarias están llevando a cabo experimentos novedosos que independiente y silenciosamente comienzan ya a expandir sus raíces y sus tallos, mostrando nuevos rumbos y posibilidades. Experimentos de colaboración, que ponen las relaciones antes que las transacciones, donde solo “la idea” es realmente “el jefe”. tvCápsula, Radiocápsula, TrabajadorWeb, Somosmas.org, Hiperbarrio, Dynamo Capital (entre otros) son la evidencia perfecta de que todo lo que conocemos está cambiando, y rápido. (wohooooo que sustico!)
Si tan solo dejáramos ya de implementar políticas represivas de la “seguridad democrática” y nos permitiéramos dar un salto hacia una “cultura democrática” donde le deleguemos el futuro a los jóvenes cada vez más, donde les facilitemos plataformas para que puedan expresarse y entrar a formar parte rápidamente de esta nueva y dinámica economía de la expresión… Así como Nietzche sólo creería en un Dios que supiera bailar, yo solo votaría por un presidente que ponga a los jóvenes como su principal prioridad.
En mis sueños veo un país que cuenta historias. Un país de jóvenes que cuentan sus historias. Un país de jóvenes que además sanan sus almas contando sus historias. Historias del corazón, desde el corazón del planeta.
*En mis sueños veo también a la señora abundancia, y veo además cómo fluye para todos.*
clowns: the healing touch of laughter
August 6, 2008
I was recently involved in a wonderful Clown workshop with La Gata Cirko in Bogotá. The deep insight and self-exploration tool that I found amazed me. It helped me get grasp of my innermost essence, by laughing at my self, at my ridiculous limitations, fears and frustrations.
So, who is a clown? We all are clowns deep inside within our hearts. Our clown is our inner child who manifests through us when we are eager to open up and show our beautiful and transparent soul to the world. However, in this busy world filled of cultural and social paradigms, these deeply engrained ideas about how we should behave, what we should do, what we should say and where we should go, cover our natural and unique beauty with facades and masquerades that become our “normal” way of presenting ourselves externally. We are not really aware of the amount of external bias that we have been accumulating over decades and that have also been imprinted into our system through both our DNA and the cultural patterns that come all the way back from our ancestors. We don’t only believe that this is the way we actually are. Moreover, we believe that all our limitations, fears, frustrations and lack of love for ourselves are just a matter of how we are and, as such, that we cannot transform them.

Our clown appears when we uncover our most beautiful inner essence. It appears with the simplicity and humbleness of a child who, with his huge and surprised eyes, will play at every moment and exist completely in every instant of his game: believing, loving, exploring, playing … Our clown is not worried about the past; he is all about the present moment and within this awareness he constructs his future. Our clown always participates, always tries, without any consideration about “failing” or making “mistakes”. Because in our clown’s world view nothing is a failure, everything is an experience that can be drew on and laughed at.
Once on stage, there is an instant when you just want to run away. No one is laughing and you are there, not knowing what to do to save the show. In technical terms, this very instant is called “Mr. Flop”, because it is, literally, as if someone inside your own head started whispering at you how ridiculous and non-amusing you are at that precise moment. Then it is all about patience and endurance. It is about being able to just be there, in the present moment during that small instant. Not allowing Mr. Flop to drive you out of stage, and just keeping your mind calm and quiet while allowing your vulnerability and fear to show. Your public will, at this very moment, start connecting with your whole essence. If you are able to do this, then, suddenly, you will be able to hear the next divine instruction, the improvisation guideline that comes from your innermost source of wisdom. And all of a sudden you are wonderful, funny, and enjoying the whole thing again… and this cycle goes on, again and again, resembling the spiral-like quintessence of life.
Finding one’s own clown is quite a pedagogical experience, with no one but oneself. It is a powerful way of understanding how we really are inside, by means of an external “barometer” or measurement instrument. Your public will tune in with you and laugh only in those moments when you are there; when your soul is visible and exposed. It is as if your essence and vulnerability tickled them, producing laughter and joy. It is a soul connection.
Ganesha The Elephant
May 20, 2008
Another Camillionaire production that takes place in Pondicherry, India!!! A short story of an elephant that gives blessings and eats guayabas. Enjoy!
La grieta de Doris Salcedo en la Tate
November 12, 2007
video by Paul Keitel…
Mr. Punk’n in Manhattan
October 27, 2007
No paraba de llover y sólo quería quedarme en casa cuando mi roommate sacó una calabaza. En Míchigan esto de la calabaza en Halloween es toda una tradición, no les miento, este man es un experto.
El resultado:
Un videito hecho en casa, producto de un viernes de lluvia, mi roommate y una notable mejoría de mis skills de iMovie!!
el Machine Building: un cadáver exquisito
October 6, 2007
Ando sentada en el techo en mi apartamento en Tribeca, en un día soleado a principios de octubre que parece mediados de agosto. No tengo evidencia para echarle la culpa de este suceso esporádico de calor playero al calentamiento global, pero pareciera. Tal vez en algunos años lo comprobarán empíricamente con exactitud. Por ahora me limito a disfrutar el instante, que ameritó ponerme un bikini y subir mi cuadernito.
El playlist de Martin, al que soy adicta porque es definitivamente lo mejor que tengo en mi Ipod -lejos- suena literalmente adentro de mi cabeza gracias a la fabulosa tecnología de mis audífonos nuevos. No escucho ni el más ínfimo murmullo de Manhattan, ni siquiera el residuo del acelere de las sirenas de bomberos. Logro concentrarme y me acompañan los edificios.
Uno de ellos, desafortunadamente no tiene ventanas. Es una mole de concreto reforrada de un material café con leche brillante -o por lo menos ese es el tono que le da el sol que baja desde el occidente de Manhattan a las 3:33 de la tarde. A los pocos días de llegar a NY, un amigo muy observador me hizo caer en cuenta de la exsistencia de semejante esperpento. Quien trabajará ahí adentro? Esto definitivamente si es Gotham… pensé.
Pues este amigo ya había hecho investigado al respecto, como buen periodista, y me contó que en ese edificio sólo había máquinas. Resultó ser un centro de operaciones de AT&T para esta zona… todo un rascacielos lleno de máquinas. Inverosímil.
La otra noche lo bautizamos como The Machine Building. Nos imaginamos en ese instante todo el edificio como una escultura pública, como una gran selva de colores y figuras para compensar a la ciudad por la falta de ventanas y el exceso de ondas electromagnéticas emitidas por segundo. Increible ver ese gran edificio cubierto por una estética orgánica tecnicolor, que sería visible a través de muchísimas ventanas de Tribeca, Battery Park, Soho, y hasta el barrio Chino por el oriente.
Una selva de color saldría por la única ventanita que hay en el edificio de enfrente (el que se puede ver desde nuestro techo y que juega bastante bien con el Machine Building por su carencia de ventanas) y subirían sutilmente como enredaderas hacia la gran mole, recubriéndole cada centímetro, con color y patrones simétricos y asimétricos, con figuras derretidas de naturalezas internas y paisajes microscópicos (al mejor estilo Venuz White).
Pinturas de Venuz White, edición mía, música de Booka-Shade (en préstamo para fines no comerciales)
Todo el proceso de embellecimiento del Machine Building podría hacerse como un experimento de participación y colaboración, invitando a muchos artistas a medírsele al reto de hacer un «cadáver exquisito» («exquisite cadaver» – que además podría ser un buen nombre para esta escultura pública… aunque no muy comercial a la hora de buscar sponsors). Para quienes no recuerden o nunca hayan jugado “cadaver esquisito”, se trata simplemente de coger un pedazo de papel y doblarlo como un acordeón de manera que nadie más lea lo que nadie más ha escrito. Al final se logra crear colectivamente algún poema o cuento que en muchos casos hasta hilo conductor tiene pero tampoco tiene sentido alguno. A veces me ha impactado el resultado de algunos experimentos de este tipo, uno de ellos terminó convirtiéndose en una canción que compusimos hace como 15 años con Dani Roa sobre una segunda vida…
Bueno, pues esto se podría aplicar al reto de pintar el edificio. Asignaríamos a cada artista una sección de la mole y lo contactaríamos con los artistas de las secciones vecinas , con quienes se podrían poner de acuerdo en algunas pautas o puntos para lograr fluidez entre las partes, para desdibujar las líneas o divisiones entre una sección y otra, independiente del contenido de cada una, a través de un buen nivel de concertación entre cada espacio.
Simplemente el hecho de hacerlo así, de manera participativa, en lugar de invitar a un “gran artista”, puede generar un gran espacio de interacción y de experimentación que sería parte esencial del significado de la obra – colaboración, negociación, desdibujar los límites y las fronteras sin perder la diversidad de lo que contiene cada propuesta artística. Y todo esto podría ser documentado.
Bueno, finalmente puede que esta idea sea loca, pero nos hemos divertido. Tal vez la escribamos más técnicamente y la presentemos a un organismo como Creative Time, o al mismo AT&T en una suculenta propuesta para mejorar su imagen a partir de la responsabilidad social corporativa… o simplemente leeremos esto en unos años y recordaremos unos buenos días en NY. Por ahora la escribo para que no se nos olvide y la comparto para que sea más fácil hacerla realidad.





